TAXIO ARDANAZ. CAUSA | 01.12.2017 - 04.02.2018 | LA FRAGUA. TABACALERA | MADRID

 

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Existen diferentes acepciones para el término CAUSA según la RAE, la primera se refiere a aquello que se considera como fundamento u origen de algo; la segunda apunta al motivo o razón para obrar y, la tercera, alude a la empresa o doctrina en que se toma interés o partido.

 

El modo en que Taxio Ardanaz aborda esas tres acepciones entronca con la manera en que su investigación cobra forma: cuestionándose desde el principio dónde se sitúan sus intereses; analizando las razones que nos llevan a hacer lo que hacemos; y preguntándose por qué nos situamos donde nos situamos.

 

En base a esas premisas, Taxio Ardanaz enfrenta una de esas pesquisas que no esperan, que se cogen en movimiento, en medio de un trayecto que va de ningún sitio a ninguna parte. CAUSA supone una de esas paradas forzosas a las que toda búsqueda está sujeta; casi un descanso que permita elaborar una panorámica, respirar y tomar de nuevo esa dirección que no define ni su principio ni su final, sino que se aborda por fragmentos cuyos límites se presentan difusos.

 

A lo largo de los últimos años su proceso de trabajo se ha desarrollado en lugares como Bregenz, Ciudad de México, Beijing, Madrid, La Habana o Bilbao, donde se ha instalado de manera indefinida. Desde esos lugares, con el viaje como rutina, trabaja en torno a la idea de monumento como tótem del conflicto, como elemento que permanece, lo recuerda y lo lega, no libre de reinterpretaciones ni de posibles conflictos futuros. Así, ha ido configurando una dinámica de acción y definiendo un cuerpo de trabajo que, basado en la pintura, nunca ha renunciado al componente instalativo de esta, situándose permanentemente en la duda de a qué disciplina adscribirse como artista. La pintura se muestra entonces como medio, pero la importancia del relato justifica cualquier injerencia de lo escultórico y lo audiovisual para abordar ese acercamiento al monumento mediante el análisis de lo plástico y lo político, siempre desde una óptica muy personal y en ocasiones codificada.

 

La pintura de Ardanaz se presenta sobre papeles directamente fijados a la pared, que permiten elaborar un montaje nunca encorsetado, sujeto a variaciones de última hora y vinculado estrechamente a una disciplina de taller. A nivel compositivo, la suya es una pintura que se configura por superposición de capas, que en ocasiones elimina todo rastro inicial, dando como resultado una carga matérica que sirve como testigo de la lucha, de nuevo como tótem de un conflicto distinto al que representan, pero simbólicamente vinculados.

 

Las personas, su indumentaria, sus gestos y su carácter político me interesan tanto como las construcciones bélicas, el búnker, las trincheras o los refugios. La guerra me interesa como máximo paradigma del conflicto. El conflicto es universal, es motor humano, y pertenece a nuestras vidas, tome la forma que tome. Lo que queda después también me interesa.

 

El resultado es un trabajo site-especific, que compila una serie de obras realizadas en los últimos años, algunas mostradas con anterioridad y otras no, pero que nunca se presentan del mismo modo, sino que en base al espacio y a las relaciones que se establecen entre ellas tienden a resignificarse, a asumirse como autónomas o como partes de un todo que, al igual que su investigación, no dilucida puntos de partida ni destinos aparentes. Parejo a esta decisión, se plantea un gran mural que remarca esa especificidad, así como la decisión de trabajar directamente sobre el espacio de La Fragua, que permite hacer, rehacer, dudar y sorprenderse.

 

Quizás la clave de este proyecto se sitúe en esa indefinición, sin una estructura redonda que pueda afrontarse por medio de un montaje previo simulado, sino mediante un contacto directo a escala real, a través de un trabajo más físico que estratégico. La exposición se completa con un ensayo visual ideado por Jone Loizaga, con las aportaciones teóricas de Peio Aguirre, Alfredo González Ruibal y las palabras del artista en conversación con el comisario de la muestra.